Moxibustión japonesa (Okyu)

Moxibustión japonesa (Okyu)

La terapia de la moxibustión tiene una larga tradición tanto en China como en Japón. Consiste en la aplicación de calor con intenciones terapéuticas mediante una planta seca y procesada, generalmente la artemisa. Esta planta se puede quemar de varias maneras para que el calor o la energía que genera penetre en el cuerpo y así poder tratar diferentes trastornos, enfermedades y necesidades.

La moxibustión tiene la función de calentar los meridianos (los canales de la energía corporal), eliminar el frío, y regular y dinamizar la circulación de la energía y de la sangre.

Formas de aplicación de la moxibustión japonesa (Okyu):

  • Okyu en grano de arroz
  • Moxibustión con conos (Chinetshu)
  • Moxibustión con puro de moxa (Polo nepal)
  • Moxibustión con conos adhesivos (Ibuki)

  • Moxibustión con caja (Hakokyu)
  • Moxibustión sobre agujas (Kyotoshin – Kyokonshin)
  • Moxibustión con bambú (Ontake)
  • Masaje con calor (Ito-thermie)

La aplicación puede ser directa sobre la piel o indirecta, sin tocar la piel o colocando algo entre la moxa y la piel, como pueden ser protectores, jengibre, ajo u otros materiales vegetales con características medicinales.

Se puede utilizar como terapia principal y realizando un tratamiento raíz como en los casos del método Fukaya y método Sawada o también como complemento y tratamiento de síntomas en las sesiones de acupuntura.

Efectos y beneficios de la moxibustión:

Sus indicaciones son muy variadas y con un amplio campo de acción: principalmente produce un efecto sobre las endorfinas y cortisol, estimula el sistema inmunitario y palia procesos gripales, reumatismo, insomnio, trastornos digestivos, tos, asma y trastornos ginecológicos. Está muy indicada sobre todo en procesos de dolor crónico, contracturas musculares y para tratamientos en personas mayores.

Sanar y prevenir a través de la calor.